El papel que juega la psicología criminal en la prevención del delito

Por Agustín Peña Cruz

Como seres humanos en la gran mayoría tendemos a protegernos con anticipación ante determinados actos; por tal caso, trataremos la prevención del delito para mantener el orden social y la armonía entre los determinados grupos sociales, así como la importancia y la relevancia que tiene la intervención policial, instauración y la administración de las prisiones como estado punitivo.

Haremos un poco de reflexión sobre el control ejercido por el poder político para dejar ejemplo de las sanciones como condenas políticas a lo que nos refiere Michel Foucault, en su obra “Vigilar y Castigar” el nacimiento de las prisiones, que dio paso a la apertura del derecho punitivo; es decir que la sanción del delito era sancionada con la muerte del delincuente y por ende el poder había cesado. Haciendo reflexión en el control de las masas para mantener ese control en las diferentes formas de la ergermonía entre el Estado y los ciudadanos para la obtención de un modelo de prevención basado en la salud pública; es decir, diferenciar lo normal y lo anormal lo que la norma dicta y lo que la norma castiga.

Con esto se previene el delito y se sancionan aquellos que la infraccionan. Para esto, la psicología criminal juega un papel importante ya que pondera el modula miento de la sociedad y constituye en primera instancia un sistema integral que va dentro de un diseño ambiental, programas de vigilancia vecinal, así como la prevención mediante la educación e intensificación de la presencia policial como medida de control psicológico a la población en general. Brindando seguridad y confianza entre las instituciones en su entorno.

Como prevención podemos entender en forma generalizada que son las acciones que realiza el Estado, que están diseñado en la ley y que son dirigidos a la ciudadanía en general sin distinción alguna, así como a grupos determinados como anarquistas para que no ejerzan ninguna otra acción que sea considerada como poder político; es decir, aquel ejercido por minorías y desaprobado por el Derecho Punitivo.

Por consiguiente, todo acto de rebeldía contrarío a la norma del derecho penal es sancionado, pero también está obligado el Estado de dar a conocer las consecuencias de las acciones que afecten a tercero o al Estado para que de esta manera se pueda disuadir los actos violentos o delictivos mediante el ejercicio del control social formal apoyados del control social informal que en la gran mayoría de los casos tiene mucho más alcance que los medios tradicionales.

Por otra parte,  la prevención especial  es lo que nos refiere Michel Foucault en el  nacimiento de las prisiones y la aparición de la acción punitiva, aquellas que se busca la readaptación social  cuando los individuos generan violencia con  alto grado de peligrosidad  y que para frenar más actos delictivos del mismo tipo, se priva de la libertad mediante el condicionamiento de las prisiones; y con ello, se prevalecen tasas bajas de criminalidad que solo de esta manera se deja un precedente a quienes pretendan delinquir de la misma manera contra la sociedad.

Contrario a lo anterior, destaca la prevención no represiva; que es la promovida por un modelo democrático que van en favor de los derechos constitucionales y sus bases se centran en un carácter político, económico y administrativo en algunos casos.

En todos los casos anteriores, destaca la participación de la figura del Estado a través de la policía preventiva que con el simple hecho de su presencia se promueve la disminución de las tasas del índice delictivo en las zonas de alto impacto.

Cuando nos preguntamos ¿Qué pudiera aportar la psicología criminal en la prevención del delito?; tal vez se nos viene a la mente diferentes teorías y términos científicos pero el que resalta predominantemente en la multitud de disciplinas, es el aporte que nos brinda Abraham Maslow con la escala de necesidades básicas. Y es que si el hombre no puede satisfacer las fisiológicas se verá en la necesidad de delinquir y quien si pueda satisfacer la primera buscará el segundo nivel que es la de seguridad; y, por ende, escalar a la pertenencia de grupo cuando la seguridad falta y la carencia de las fisiológicas se hagan presentes. Por ello, en la gran mayoría de la delincuencia buscan la pertenencia a grupos y subgrupos que aprueben tales actos antisociales.

De aquí, que la investigación criminal debe comprender la conducta, desarrollo de la misma para hacer efectivas estrategias que valoren las condiciones psicológicas de los criminales, presuntos delincuentes y el manejo a las víctimas.

Ya que entendiendo los actos criminales se podrá establecer una credibilidad y validez de lo que se está estudiando en el campo pericial.

De ahí, el entorno también en la que los imputados son procesados debe valerse de diagnóstico y tratamiento que este acorde a las leyes penales y que el sistema penitenciario tenga bien definido sus programas de tratamiento y readaptación social.

Por consiguiente; los guardianes del orden público tienen la responsabilidad de respetar los diseños de los procedimientos e identificación de los presuntos culpables, para que el perfil criminal, pueda ser efectivo y correcto y por ende se evalúe con la certeza a los criminales y de esta manera aplicar correctamente el dictamen del comportamiento criminal.

Al comprender la importancia que tiene la psicología criminal para el modula miento de la población en general para el establecimiento del orden público y sancionando a quienes cometen el delito mediante dictámenes eficientes que determinen el grado de peligrosidad de un sujeto.

Hay que tener siempre claro que no se trata de aprisionar a los infractores o dictarles condena, sino que conseguir la rehabilitación de su comportamiento antisocial, de ahí la importancia que tiene el derecho punitivo; el de buscar la salud mental y publica para disminuir los actos delincuencias mediante los antecedentes de delincuentes que han sido condenados ante sus actos antisociales que afectan a terceros.

Puesto que, ahora no se busca el castigo público sino el derecho punitivo; y con ello, hacer valer la ley, pero también de forma clara mediante el dictamen si él que delinque realizo el acto delincuencia por el cual está siendo condenado bajo un estado consciente o un estado alterado de la mente por ende la gran importancia de la psicología criminal.

 

Referencias:

 

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